lunes, 24 de abril de 2017

El origen de la moderna Sci-Fi

El día Domingo 23 de Abril, en una celebración más del Día del Libro, hemos tenido el placer de compartir con aficionados una charla relatando el origen de los pulps anglosajones, y desde allí el comienzo en 1926 de la edad moderna de la ciencia-ficción de la mano de Hugo Gernsback primero y muchos otros después.

Fue una agradable tarde en donde reunidos en la Librería Miskatonic en el Barrio Italia disfrutamos en un precioso ambiente de una muy bien armada exposición.

A continuación testimonios gráficos del evento.






sábado, 22 de abril de 2017

Santiago Pulgar y la Brutalidad del Poder

Dentro del anecdotario nacional relacionado con el mundo del comic y la caricatura hay un caso distintivo de abuso de la autoridad, que sin respeto por leyes ni moral, un presidente simplemente contrató delincuentes para agredir a dibujantes y periodistas casi hasta la muerte cuando creyó que su honra estaba manchada. En particular queremos ver cuál fue el resultado de ataque en el dibujante afectado, Santiago Pulgar, sobre cuyo destino final se han tejido elucubraciones que –en algunos casos- han llegado hasta textos casi académicos.

De lo que sabemos es que Pulgar vino a Chile el año 1891. Había nacido en la ciudad de Madrid el año 1851, e integrado en la Marina de su país, y allí condecorado con la Cruz Naval.  Se dedicaba a la pintura, el dibujo y también colabora en la creación de escenografías.  Sus trabajos de pueden hallar en una serie de revistas en los albores del siglo XX, y así también con el periódico El Diario Ilustrado, donde su oficio se usó para ilustrar noticias.  Por ejemplo el caso de la noticia del día 19 de Abril de 1902 con “El último Choque de Tranvías” en la esquina de Catedral de la Plaza de la Independencia.  En 1901 está ilustrando en Instantáneas y otras publicaciones.



Su hogar para el momento de la agresión, en calle San Antonio 29, era sitio de reunión de artistas. Se ha citado la presencia de  D’Halmar, Juan Francisco Gonzalez, Valenzuela Palma y Ortiz de Zárate.

Para el año 1904 está trabajando en la revista La Comedia propiedad del ciudadano italiano Hector Lacquantini. Su labor fundamental es en caricaturas da sátira política.  Así en el ejemplar número 24 se incluye un dibujo en donde se muestra al presidente Montt al piano en la Moneda (una novedad que recién había incorporado por pedido de su esposa) mientras puede verse a una pareja bailando cueca.  Son la buena moza esposa del presidente y uno de sus ministros, el más galante por cierto. Con el texto y la imagen se induce una relación inmoral entre los bailarines, cosa que por cierto era un comentario que se hacía ya en la ciudad.


La ira de Montt llegó a tal nivel que envió a tres delincuentes premunidos de un palo al domicilio de: el director de la publicación, el dibujante y a Roberto Alarcón Lobos (redactor de los versos).  Mientras Lacquianti logra salvar la situación, no sucede así con Pulgar que es brutalmente agredido en su cabeza siendo salvado por su cuñado que acudió a los gritos destemplados de su esposa.  Atrapado el delincuente, junto con el arma agresora, son entregados en la comisaria.  Sin embargo “logran huir desde allí” y no llegara  juicio.  Pulgar levanta entonces un reclamo al cónsul Español quién, al igual que el de Italia con Lacquianti, prefieren no intervenir acusando cualquier excusa.



Entonces Pulgar y toda su familia deciden salir de vuelta a Europa.  Se organiza el viaje y las tres semanas aproximadamente toman el barco llegando a España para pasar luego a Francia, luego de 16 años de residencia en Chile.  Sabemos de su acción en la creación de escenarios en Madrid y Barcelona para el año 1911.


Al parecer en Francia comenzó allí a usar el nombre de Jacques en vez de Santiago.  Y es justamente como Jacques Pulgar que aparece inmigrando en los EEUU a través de Ellis Island en el año 1920.


Allí Pulgar continuó su labor como pintor hasta su fallecimiento el año 1931.  Dejó en EEUU a toda su familia que incluye a varios artistas tanto del pincel como de la música.




jueves, 6 de abril de 2017

Condorito Profesor

Unos meses atrás, y a raíz de la aparición de unos ejemplares de la revista Condorito correspondientes al número 15, de mediados de los años 60, un coleccionista me contó que la justificación para tal calidad y cantidad de ejemplares, era que ellos provenían de una (o varias) cajas almacenadas desde esos años y obtenidas muy recientemente en alguna venta de herencia en EEUU.  Y agregó que esas cajas llegaron al país del norte dado que un profesor de castellano norteamericano se las habría llevado en esos años para usarlas como herramienta de aprendizaje.



Ese era todo mi conocimiento sobre el tema hasta que no hace ni una semana, revisando un viejo ejemplar de la revista Ercilla del año 1972 me topo con esta breve noticia



Dado que en la note se afirma el uso del personaje Condorito para la enseñanza del castellano en EEUU, me pareció un tema al que valía la pena hacer alguna pequeña investigación.  Más aun recordando lo indicado respecto al origen de los Condorito 15; y poder así ver si ambas historias coincidían.

A partir de nombre del profesor Wendell H. Hall pude obtener una serie de información bastante sorprendente que –efectivamente- dio visos de gran certeza a la anécdota reseñada en el comienzo. Incluso pude obtener una especie de paper académico estructurado como una entrevista entre el escritor chileno Enrique Lafourcade y Wendell Hall señalando variados tópicos sobre este tema. En otra nota de prensa se señala: “A través de un amigo, el novelista chileno Enrique Lafourcade, el Prof. Hall se reunió con el creador de Condorito, René Ríos, y con su colaboración y la del editor Ignacio Cousiño”.




Los hechos son entonces los siguientes.  Mr. Hall es un miembro de la Iglesia Mormona (LDS) que vino a Chile a mediados de los años 60 en misión anti-comunista (según señala expresamente su obituario). Años antes había estado residiendo en Argentina en donde ser enamoró de la lengua castellana, para convertirse en profesor de esta lengua. Residió en Valparaíso junto a su familia (y de cuyo paso parece que dos bibliotecas de los Institutos Chileno-Norteamericanos de Cultura honran su nombre en la quinta región). Según señala en la nota, pudo observar sorprendido que su hijo de 13 años aprendió  muy rápidamente la lengua y sus sutilezas en Chile gracias a la lectura de revistas de historietas, específicamente de Condorito. Con ello le surgió la idea de armar un curso a su vuelta a los EEUU basado en el plumifero personaje.

Así hizo. Pero como además era un hábil comunicador,  unos años después armó comunicados de prensa que envió a periódicos en todo el país.  Desde allí uno de esas notas fue la fuente para la nota en Ercilla.





Al parecer Mr. Hall siguió mucho tiempo en ese curso, y lo fue migrando tecnológicamente, llevándolo a CD que comercializaba en un sitio Web hoy desaparecido.


Con esto nos parece que si podemos validar la historia mencionada, considerando que todos los ejemplares que se llevó a EEUU, probablemente usó unos pocos realizando sus curso más bien con las viñetas que con las revistas.

Curiosidades del Cómics Chileno.

martes, 17 de enero de 2017

Cien Artistas, Cien Portadas (13) Molina La Hitte, F Atria, G.R. Harding

En nuestra entrada de hoy, daremos visitaremos tres trabajos de muy distinto talante, pero que dan cuenta de la gran diversidad de modelos artísticos que podrían encontrarse en la primera mitad del siglo pasado.  En un caso en un trabajo de un artista muy joven, otro en la madurez de su labor creativa y un tercero de un caso que no conocemos casi nada.

MOLINA LA HITTE.  Alfredo Molina La Hitte es un muy destacado fotógrafo chileno. Maestro de la luz y la creación de verdaderas obras de arte con la máquina fotográfica, fue en un comienzo autor de un par de trabajos de ilustración en dos libros.  Nacido en Concepción, se vino a estudiar arte a Santiago.  Se indica en varios sitios donde se muestra  su biografía que “En 1926, viajó a Santiago desde Talcahuano, para estudiar Bellas Artes, lugar donde conoció a Mario Vargas Rosas, quien pertenecía al Grupo Montparnasse e influyó decisivamente en su orientación artística hacia la fotografía.” La portada que se muestra es de un libro publicado antes de 1928 “Confesiones de una Profesora” (no se señala fecha de edición, pero el ejemplar consultado posee una dedicatoria de esa fecha), y es junto a su trabajo en “A través de la mañana” (1925) suficiente para que estudiosos lo destaquen como una muestra de la influencia del Modernismo y los trabajos de Audrey Beardsley en Chile.


Sobre su aporte en el tema de la fotografía hay una gran cantidad de información disponible en la red, incluyendo -por cierto- muestras variadas de sus obras, que sugerimos recorrer.



FIDELICIO ATRIA MARDONES. Nació en Santiago en 1904. Desde muy pequeño se transformó en colaborador de la revista El Peneca (fundada en 1908). Estudió arte, y con una gran pasión y empuje logró dedicarse de lleno a lo que más lo satisfacía.  Sus ilustraciones en la revista son impecables y muestran un desarrollo muy maduro y sabiduría para aprovechar las capacidades de impresión disponibles. También realizó portadas de –al menos- una colección de literatura dedicada a los niños, junto con realizar trabajos al oleo por placer que mostró en exposiciones según notas de prensa.

Dentro de la colección Biblioteca Fantástica dirigida por Blanca Santa Cruz, y que se publicó entre 1935 y 1940, y cuyo motivo principal es mostrar leyendas de varios países del mundo recolectadas y adaptadas por la directora, Atria posee varias portadas e ilustraciones interiores.  De esas seleccionamos la obra dedicada a leyendas Chinas, donde demuestra con la escasez de recursos el espíritu de las narraciones que se incluyen.  Como regalo especial también incluimos una de las cientos de ilustraciones que incluyó en las páginas de El Peneca.

    



G. R. Harding. Esta impresionante portada, mostrando el espíritu del movimiento literario indigenista latinoamericano fue publicada por la editorial Orbe el año 1943 para una colección de cuentos del autor peruano Serafin Delmar residente en Chile “Los Campesinos y otros condenadosy quién es considerado como el precursor de la literatura social en el Perú. Junto a su esposa tuvo una activa participación política militando en la izquierda, y siendo parte del partido Aprista peruano. El año 1942 sale de una de sus estadías en prisión en Lima trasladándose a Chile y se dice que se apartó definitivamente de la vida política, dedicándose al comercio. Por otro lado la editorial Orbe fue creada por Joaquín Almendros exiliado español instalado en Chile luego de la derrota de la República en la Guerra Civil. Del autor de la portada, G. R. Harding, no hemos podido aún encontrar mayor información.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Cien Artistas, Cien Portadas (12) Roser Bru, Andres Sabella, Georges Sauré

Hoy daremos un vistazo al trabajo de tres artistas multidisciplinarios.  Son muestras del trabajo que en algún momento hicieron estos artistas y que en general son más conocidos por sus trabajos en otras áreas de la cultura.  De una de ellas veremos un trabajo muy joven, mientras de otro renombrado escritor veremos una de sus pinturas, y del tercero un comprometido y primigenio artista de la cultura de la década de los años 20 en diversos campos.

ROSER BRU.  Pintora y grabadora chilena de origen español, que llegará en el grupo de exiliados españoles arribados en el barco Winnipeg en el 1939.  Estudió arte entre 1939 y 1942 en la Escuela de Bellas Artes, para continuar con trabajo y estudio muchos años. Su trabajo es conocido y reconocido habiendo recibido varios premios de los que destacamos el recibido el 2015, el Premio Nacional de Artes Plásticas otorgado por el Gobierno de Chile, y anteriormente en 1995 la condecoración entregada por el rey Juan Carlos I de España al nombrarla comendadora de la Orden de Isabel la Católica. No es mucho su trabajo exhibido en portadas de libros, del que rescatamos un trabajo hecho muy tempranamente en el país en 1944 para un libro escrito por Alejandro Magnet, “El secreto Maravilloso” publicado por la Editorial Difusión Chilena, una obra de carácter infantil.


ANDRES SABELLA.   Nació y se crió en Antofagasta, nortina ciudad chilena.  Allí estudió y comenzó a escribir con 14 años. Incluso se dio el espacio para fundar una revista, Carcaj, y publicar su primer libro Rumbo Indeciso.  Se mudó a la ciudad capital, Santiago, en donde cursó estudios de derecho que no concluyó.  Durante este periodo, Sabella integró el grupo Avance, de tendencia socialista. En 1933 fundó la revista Hacia  y fue militante del Partido Comunista. En el año 1937 formó parte del grupo que fundó la Alianza de Intelectuales contra el Fascismo. Publicó poesía y prosa.  De la primera se ha señalado que  Pablo Neruda, quien haciendo referencia a las ciudades donde ambos se criaron (Temuco y Antofagasta respectivamente) sostuvo: "Mientras Sabella nortiniza la poesía, yo la ensurezco". En el año 1944 publicó su obra más reconocida, “Norte Grande”, donde describe ese territorio y sus ocupantes, especialmente aquellos relacionados con la sufrida industria del salitre. Otra de sus actividades más de “relajación” lo incluye el dibujo donde se conocen dibujos que enviaba de obsequio a sus amigos, así como portadas para libros de poesía.  Dentro de sus otras portadas  hay un muy pequeño grupo dedicadas a obras que llegan a un mayor público.  De ellas se cita habitualmente la que estamos exhibiendo aquí para el clásico de la industria ballenera chilena y la ciudad de Valparaíso, Mónica Sanders del escritor Salvador Reyes.



GEORGES SAURE. Nacido en Concepción de familia de origen francés, se hace conocido en Santiago a comienzos de los años 20 por sus dotes artísticas en nuevos géneros. Fotografía, en donde es autor de una icónico foto de Pablo Neruda; en afiches, en donde comparte honores con ilustres precursores del arte en Chile; en el grabado en linóleo en el país, y en el novedoso arte de hacer de las vitrinas comerciales un impacto fenomenal, en donde se destaca su trabajo en las de la Compañía de Electricidad que recién habían comenzado a usar la electricidad en ellas, cosa que hoy nos parece natural (de hecho es recordado por ello en libros con la historia de la Publicidad en Chile).  Y dentro de ese múltiple quehacer, una portada de un libro publicado por la Editorial Zamorano y Caperan en 1930. Es un trabajo de no-ficción de Jorge Schneider Labbe con el curioso título de “En el Antiguo Solio Virreynal. Un Film Limeño” que relata las impresiones de un chileno que visita la ciudad de Lima en la iniciación de las negociaciones diplomática, y su encuentro con la elite cultural de esa ciudad. El artista falleció en 1985.

sábado, 20 de agosto de 2016

ATO y las cubierta de partituras de la Casa Amarilla

Anteriormente hicimos una entrada dedicada a comentar algo sobre las partituras musicales y su relación con la ilustración a través de las cubiertas dibujadas que servían como atractivo enganche de ventas. Hoy exploraremos un caso especifico en Chile de un dibujante que firma como ATO y una gran número de partituras editadas por la Casa Amarilla entre los años 1920 y 1940.  Todo esto es posible gracias a la disponibilización de casi 800 partituras digitalizadas que la Universidad Católica de Valparaíso a través del Fondo de Investigación y Documentación de Música Tradicional Chilena ha realizado, permitiendo a los que se interese acceder a esa inmensa colección patrimonial.



En el fondo patrimonial expuesto hay partituras de variados locales, pero especialmente de la Casa Amarilla.  Este local nació a comienzos de los años 1920 en Santiago y muy pronto se posicionó como líder en la publicación de partituras musicales a gusto del público con ritmos musicales a la moda. En algunas de sus partituras ellos muestran una foto del local y la imprenta, y puede apreciarse la gran cantidad de obras expuestas.

 

Hay un artículo sobe la historia musical chilena que señala que la Casa Amarilla, que muy pronto puso una sucursal en Valparaíso, publicó del orden 4.500 partituras, mientras que en su publicidad señalan orgullosos publicar al menos dos novedades por semana.  Parecen números grandes, y personalmente creo que es una exageración. El fondo patrimonial de la UCV posee 771 partituras casi todas de la Casa Amarilla o de su sucesora en Valparaíso la Casa Wagner, mientras la Biblioteca Nacional en Santiago  dispone de cerca de 850 en el Archivo Musical que se identifican como Editorial Casa Amarilla.  Así las cosas creemos que se puede hablar de una cifra total del orden de la mitad señalada, osea cercana a las 2.000.
 

El artista que aparece firmando un gran número de cubiertas es ATO, y cuyos trabajos al parecer se concentran en dos períodos (al parecer, porque las partituras no usaban llevar una fecha de edición). El primero con dibujos más elaborados y más color bajo el sello de Casa Amarilla, desde los comienzos y hasta aproximadamente 1928 o algo así.  Luego hay un segundo grupo de trabajos publicados bajo el sello de Casa Wagner, Valparaíso a comienzos de la década de los 30. Cabe destacar que el cine sonoro comenzó a funcionar en Chile en 1929, momento en que puede observarse una fuerte demanda por partituras relacionadas a películas, y en donde en la cubierta de la misma suele usarse la foto de algún actor o actriz.

 

La segunda etapa de sus ilustraciones son consistente  con el único grupo de trabajos que no corresponden a partituras de ATO que conocemos.  Estas son una serie de ocho portadas para una “Colección Planeta Marte” con la serie de ocho novelas de Edgar Rice Burroughs sobre el personaje John Carter, bajo una editorial que al parecer no publicó ningún otro texto.

   

Según información recibida de una de las investigadores del fondo UCV, ATO correspondería al seudónimo de la esposa del gerente del local de la Casa Amarilla en Valparaíso, sin haber podido obtener más referencias ni nombre.

Al revisar la inmensa cantidad de obras dibujadas por ATO puede apreciarse una gran versatilidad de estilos,  adaptación a las limitaciones de imprenta y colores e interpretación del gusto de los compradores.  Y también puede apreciarse su gran capacidad de trabajo, dado que probablemente y por muchos meses debe haber creado una o dos ilustraciones por semana, todas consistentes con el tema cuya partitura se incluía.
   



Parte importante del patrimonio ilustrativo chileno que queremos destacar hoy.



domingo, 7 de agosto de 2016

Cien Artistas, Cien Portadas (11) Sienna, Masereel, De la Fuente

Hace unos días se entregaron en Chile los Premios Pedro Sienna, y esto nos da la excusa para mostrar otra faceta de este multifacético artista. De igual forma el descubrimiento de un libro de los años treinta con grabados de madera de Franz Masereel nos llama la atención para destacar a un notable artista. Y finalmente una muestra de la época chilena en la vida de uno de los grandes artistas mundiales del cómic Víctor de la Fuente, nos permitirán completar esta entrega número 11 de la serie que comenzamos hace unos años.


SIENNA.  Leemos en Wikipedia que Pedro Sienna fue el seudónimo de Pedro Pérez Cordero  quien fue poeta, dramaturgo, periodista, crítico de arte, actor de teatro, productor, actor y director de cine. No dice allí que también incursionó como dibujante como puede verse en la portada de su libro de poesías sobre el mundo del teatro “El Tinglado de la Farsa” publicado en año 1922 bajo el sello Nascimiento y que destacamos hoy. Sus primeras poesías publicadas datan de 1917, y posteriormente lo vemos además publicando novelas y obras de teatro.  Para el año 1926 se dedicó al periodismo y literatura. En su honor, desde el año 2006 se entrega el premio que lleva su nombre para destacar la producción audiovisual chilena (cine) en las categorías habituales (mejor producción, director, actor, etc).



MASEREEL.  Franz Masereel fue un artista belga, uno de los más importantes creadores en el campo de la xilografía. Destacado pacifista, trató con frecuencia temas de interés social. Sale de Bélgica y se instala en Paris, en donde dice la leyenda, que fue un tal Queatre Boeufs, representante comercial de materiales para artistas, quién enseñó a Masereel los rudimentos del viejo oficio del grabado sobre madera, la xilografía. Su arraigado pacifismo lo hace instalarse en varias localidades y huir del ejército belga que lo buscaba para incorporarlo a sus filas. Se instala como voluntario de la Cruz Roja y dibuja, dibuja los horrores de la Primera Guerra Mundial. La editorial PAX en Santiago de Chile publicó el año 1936 la obra de Henri Barbusse “Algunos secretos del corazón” originalmente editada en 1921, que incluye no solo la portada de Masereel con un retrato del autor, sino que incluyó otras 24 iustraciones interiores. Su trabajo publicado en  1925 , simultáneamente en Francia y en Alemania, La ciudad (La ville/Die Stadt), novela en imágenes sobre la vida en la gran ciudad que refleja de forma clara las profundas desigualdades sociales, ha sido calificada como una de las grandes obras de narrativa gráfica del siglo XX.

Un artista digno de conocer. Como una excepción incorporamos a la portada dos de los grabados interiores de este libro.


  



DE LA FUENTE.  El dibujante Victor de la Fuente, múltiple laureado y reconocido por sus trabajos en el cómic, vivió varios años en Chile.  De su estadía es

muy poco lo que ha trascendido dado que en sus trabajos biográficos casi no la menciona. Sabemos que a su llegada logra trabajar para la industria editorial Zig-Zag, y hemos rastreado trabajos en formato de cómics en las revistas infantiles El Cabrito (entre 1946 y 1947). Posteriormente es probable que haya trabajado en publicidad y en portadas de libros e ilustraciones. Por ejemplo del año 1949 hemos podido localizar un libro con trabajos de ilustración interior de su autoría.  El libro es un trabajo de divulgación científica para jóvenes titulado “El Mundo Maravilloso de Pepe” de F. Ritserty que fue publicado en 1949.  Y del año 1952 es la portada que exhibimos hoy.  Posteriormente su última relación en Chile con el mundo de la historieta fue su recordada labor como director de El Peneca, transformado por él en El Intrépido Peneca, entre Diciembre de 1957 y Septiembre de 1958.  Para el año 1960 Víctor de la Fuente está nuevamente instalado en España, dejando atrás su etapa chilena.

El autor de la novela, José María Souvirón también español, vivió muchos años en Chile como académico y también colaborando en Zig-Zag. En 1953 volvió a España.


sábado, 9 de julio de 2016

Cien Artistas, Cien Portadas (10) Toko, Chavin, Stevenson [Artsybáshev, Wolfe, Edwards]

Para esta decima entrega he decidido seleccionar un conjunto de tres artistas de los que prácticamente nada conozco aún, pero que sin embargo su trabajo se consagró en la obra de un conocido escritor, renombrado  fuera de Chile y con una interesante historia que contar en cada caso. Los tres escritores han brillado, dos son extranjeros, y en su conjunto nos permiten tener una pequeña visión de lo que fue la denominada Edad de Oro del campo editorial en Chile.


TOKO.  Seudónimo de un dibujante que firma la portada el año 1929 para la obra del escritor de origen ruso Miguel Artzybacheff (Mijaíl Petróvich Artsybáshev)  publicada en 1930 bajo el sello “Librería y Editorial America Latina. Hugo Galasso Vicardo”.  Esta editorial se transformaría en un par de años más tarde en Osiris.  Fue parte del conjunto de editoriales que dieron vida a la denominada edad de oro del mundo editorial chileno entre los años 1930 y 1950 (para más información ver texto de B. Subercaseaux “Historia del Libro en Chile”), coincidiendo con la gran depresión y crisis financiera mundial que sumió a gran parte del mundo en una gran crisis humanitaria, y donde Chile sufrió especialmente.  Esto llevo al cierre de intercambio comercial y a una ausencia de divisas. Con ello se pudo dar en paralelo un trabajo editorial de publicación masiva de libros, muchas veces sin pago de derechos de autor, y en ediciones baratas.  Se aumentó drásticamente la cantidad y volumen de las ediciones, y la distribución se hacía en Kioscos y librerías. En este caso la obra tiene varios detalles de interés, por un lado el traductor Rafael Cansinos-Assens, un muy conocido autor español, traductor y poeta, y el prólogo a cargo de otro intelectual extranjero (Max Nordau).



CHAVIN.  Seudónimo de un artista activo en el área de las portadas en mundo editorial de los años 40, especialmente de Ercilla, sin que tengamos más datos sobre él.  Esta editorial fue también parte de la mencionada edad de oro. La obra que hoy estamos mostrando es una rara curiosidad.  Fue una novela escrita y publicada por su autor Bertram D. Wolfe, mucho más conocido por sus obras de biografías y crónicas, así como su actividad política y periodística, como un medio de obtener algo de dinero. Titulada Mundo sin Muerte (Deathless Days) no logró el resultado esperado. Luego de impresa la obra fue retirada y destruida por su editor.  Se señala en un libro sobre la vida de Wolfe que “solo quedaron dos copias” y que fue retirada porque el editor “temió por una demanda del hombre al que había sido dedicada sin su permiso”.  En la presentación de esta edición en Ercilla, también se indica que Wolfe salvó solo dos ejemplares, y que la causa de la destrucción fue que el editor temió por una demanda del gremio de las funerarias… Historia semejante, a la vez distinta y curiosa. Llegó una de esas dos copia a Chile donde fue traducida y publicada, siendo entonces la única edición que hoy puede encontrarse de la obra.


HERBERT STEVENSON. El autor de la portada de este libro Gente de la ciudad (1961), el segundo que publicó el escritor Jorge Edwards, premio Nacional de Literatura (1994) y distinguido también en España con el Premio Cervantes (2000) es alguien que firma como Herbert Stevenson.  No he sido capaz de encontrar nada más sobre él.  Es una dibujo bastante naif que busca de alguna forma reflejar el contenido de la obra, cuentos de Edwards sobre tipos humanos que pueden hallarse en una ciudad. Edwards “ha señalado que se trata de un homenaje que realizó a James Joyce, cuyos cuentos siguen fascinando al autor” hasta el día de hoy. Es mucho lo que puede hallarse sobre este distinguido y laureado escritor, pero nada sobre el autor del dibujo Stevenson.  Solo he podido hallar una referencia a alguien que se llama igual, y fuera profesor de Inglés del escritor Alfonso Calderon en la sureña ciudad de Los Angeles, pero tengo mis serias dudas que sean la misma persona.


martes, 28 de junio de 2016

Una Bodega de Tesoros

Uno de los deseos escondidos de todo coleccionista es tener un objeto lo más posible cerca de su estado original.  Esto es así tanto para motocicletas, monedas, libros o revistas.  Así el “santo grial” de esto es encontrar “algo antiguo, nuevo”, o en la jerga un ítem “no circulado”.  

Como paréntesis mencionemos someramente los principales itemes de clasificación de objetos usados.  El mejor corresponde a No Circulado (Uncirculated); luego le sigue el estado Muy Bueno; seguido de Bueno, Regular, y  finalmente Mediocre (o solo lectura, por ejemplo si es un libro).  Esta es una clasificación habitual, y existen muchas variedades de ella, incluyendo numéricas (por ejemplo de 0 a 10).  La que no existe, por cierto, es una que habitualmente podemos encontrar en Internet: “Buen estado considerando los años”.  Esto porque el estado del ítem no tiene que ver con la antigüedad (por ejemplo una moneda romana de 2.000 años puede estar en cualquiera es estos estados).


Pero no nos desviemos. El otro día viendo el programa de TV de los buscadores de tesoros, esos dos personajes típicamente norteamericanos y que parecen una versión moderna de Laurel y Hardy, llegan a una bodega antigua que conservaba repuestos de las motocicletas Harley-Davidson de los años 20 y 30, en sus envases originales, dado que en su momento no se vendieron y luego quedaron descontinuados y olvidadas allí. Hoy día son objetos sumamente valiosos y buscados.

Pensando en las posibilidades de que pase algo semejante con revistas en Chile he imaginado pocos escenarios.  Un coleccionista los compró cuando salieron, los conservó en sitio apropiado y muchos años después salen a la luz. Unos 40 a 50 años después.

Otra posibilidad es que, en algún lugar recóndito, y por azares del destino semejante al que pasó con los repuestos de las motocicletas, quedaran estas revistas almacenadas por muchos años. Decenas de años para ser precisos, cerca de 40 años. . .

Pues claro, ese “sueño” es posible, aunque escaso por cierto.  Hace unos meses atrás contacté a alguien que vendía revistas de historietas a precio razonable, y decía que en buena calidad, desde una ciudad del sur.  Pues bien, todo resultó ser cierto.  Cerca del 50% de las revistas estaban sin circular es decir recién salidas de la imprenta, despachadas al sur para su distribución.  Por un tema de costos, aquellas que no se vendían no se devolvían a Santiago. Quedaron almacenadas simplemente mientras los años pasaban a su alrededor.


El otro 50% correspondía a revistas que estuvieron expuestas en kioscos, y que tenían algún deterioro por ello, pero ninguna por el hecho de haber sido leída.  Osea, eran revistas “antiguas, pero nuevas”.  Todas ellas correspondían al período 1971 a 1975.  Y por supuesto, en la bodega había habitualmente más de un ejemplar de cada número, y casos en que las revistas tenían algún volante  publicitario en su interior, imposible de encontrar hoy día de otra forma.

Busqué indagar un poco sobre esta historia, y de hecho tuve la suerte de encontrar una breve nota de devolución de un kiosco de un pequeño poblado a este distribuir del sur, y que muestro a continuación, borrando los nombres.  Está fechada en Noviembre de 1972.



Una vez que este distribuidor regional recibía estas devoluciones, las ponía en cajas y las dejaba en una bodega.  Todo esto se acumuló con el tiempo, y ello llevo a que hoy día se puedan disponer de Cabrochico, La Firme, Far West, El Manque, Jungla, etc de ese tiempo, especialmente del período Quimantú, en excelentes condiciones. 

Muchos años después, un familiar cercano  se hace cargo de la propiedad, y descubre en esta bodega este tesoro.  Sabiamente busca venderlos y dada la cantidad de ejemplares de cada revista, da para muchos coleccionistas felices.

Conversando con libreros especializados, me cuentan de uno o dos otros casos. Situaciones semejantes. Por ejemplo una bodega de un kiosquero que guardo por años revistas, incluso cigarros defines de los años 1960.  Allí habría estado el número uno del Dr. Mortis en impecable calidad, me relata.


Es habitual que uno pueda encontrar historias como las relatadas en publicaciones, sitios web e incluso enciclopedias norteamericanas.  Bueno ahora ya tenemos un caso documentado en nuestro país.

Las tres portadas que se adjuntan estan scaneadas de esos ejemplares sin ningun retoque,