domingo, 22 de julio de 2012

Sexy Vampirella en Chile


Dentro de las revistas de historieta (o comics) que se publicaron en Chile, hay -de cuando en vez- alguna sorpresa.  Hoy veremos la corta vida de una de ellas.  Se trata de VAMPIRELLA, cuyo nombre completo era Brujerías de Vampirella.


En mayo de 1970 se comienza a publicar esta revista,  con material de la editorial norteamericana Warren y a un valor de 5 escudos, y bajo el sello editorial de Guido Vallejos  Menos de un años antes, tan solo en Septiembre de 1969 había visto la luz en EEUU, aun cuando otras publicaciones “hermanas” de la misma editorial ya estaban en circulación desde años antes. De la edición chilena, sabemos que publicó cuatro ejemplares, el primero de ellos una versión de la primera edición de la revista con nombre homónimo que se publicó en EEUU y cuyo responsable del guión era nuestro buen amigo Forrest J Ackerman, a quién dedicamos una entrada en este Blog.

   

Adjuntamos aquí unas muestras de esas páginas, bastante desvergonzadas para el público que estaba dirigido en ese tiempo en Chile, en una revista que no indicaba ningún “parental advisory”. La portada de esta Vampirella es de la pluma de Frazetta y corresponde al número 1.

Todas las historietas eran en su original en blanco y negro, y fueron debidas a grandes nombres: Frank Frazetta, Tom Sutton, Al Williamson, etc. Para esta edición se decidió colorearlas, probablemente por ser más del gusto local. Algunas de las historias aquí presentes las hemos visto reproducidas varias veces en otras publicaciones y/o enciclopedias, lo que muestra su valoración por los entendidos, y reflejan además su impronta como componentes de la Historia de los Comics.

     

Además del primer ejemplar, conocemos el número tres, cuya portada de otra revista de la misma editorial, Eerie que comenzó a publicarse el año 1966 y que también tiene un trabajo de Frazetta para su número 2. El foco principal de esta edición correspondió al género de horror, por ejemplo cambiando el célebre “Uncle Creepy” por el “Tío Cuco”.

    

Según información recolectada, se publicaron solo cuatro números. Los tres primeros reprodujeron portadas como las citadas aquí, mientras la cuarta habría sido un trabajo local claramente de calidad muy inferior.