domingo, 17 de marzo de 2013

Un Superhéroe muy extraño: El Hombre Plástico


Dentro de la inmensa cantidad de superhéroes creados en los EEUU en sus épocas de oro y plata, deslumbra por sus desopilantes historias el Hombre Plástico.  Bandido reconvertido en paladín de la justicia luego de recibir un tratamiento de “superhéroe” que lo ha dejado convertido en un ser capaz de estiraaaarrrrrssssseeee por todos los lados.  

     

Siempre acompañado de su algo atontado colega Woozy (el siempre presente “side-kick” o acompañante de superhéroe), fue la creación del reconocido Jack Cole quien fue responsable de sus historias la mayor parte de la vida del personaje.  Sus historias -merced a la algo afiebrada imaginación de sus redactores-, se caracterizaron por su humor sin por ello perder el modelo que debía caracterizar este tipo de historias: traje ad-hoc, bandidos de todo tipo, etc.

Además para los lectores en castellano tuvo otra característica interesante.  Fue de las primeras ediciones de las revistas norteamericanas comic-book que se publicaron en castellano.  Esto fue en el año 1952, y la edición se hizo bajo el sello ENS (Export Newspaper Syndicate Inc.) que se publicaba en EEUU en ediciones casi a la par con la publicación original.  Sin embargo como la edición original era trimestral, y Doll Man se publicaba en forma mensual, fue necesario englobar diversas revistas bajo un solo título de forma tal que alcanzara el número de ejemplares.


La revista que cobijó a este Hombre Plástico se titulo Doll Man dado que inicialmente contenía revistas de este personaje, para luego asumir también comic-book de Plastic Man, entre otros.
      


Al poco tiempo estas revistas comenzaron a publicarse internamente en México (ENS habría publicado en USA hasta 1956 al parecer, mismo momento en la editorial Quality Comic cerraba sus puertas), y se dio curso así a la tremenda producción de las editoriales La Prensa primero y luego Novaro.  Con esto “inundarían” los kioscos a fines de las década del 50 y comienzos de los 60 (continuando hasta el día de hoy), momento en que otra editorial, Zig-Zag de Chile, vería una oportunidad de salir al ruedo con trabajos tanto locales como de producción extranjera, fundamentalmente Inglesa como ya hemos revisado en otras entradas, así como  con un acuerdo con Disney que le otorgó la publicación para latinoamerica de sus revistas.