lunes, 4 de marzo de 2013

Zig-Zag y De Vidts, Vistazos de una disputa


Conocíamos el caso relativo al “curioso” caso de las revistas infantiles en donde Zig-Zag, cada vez que veía una amenaza a su imperio editorial, reaccionaba con dureza lanzando casi de inmediato una competencia que lo ahogara. Dado un artículo aparecido en www.ergocomics.cl escrito por Mauricio Garcia tenemos otros detalles de la relación De Vidts con Zig-Zag, en donde además se señala que –al parecer- el abuso de la posición casi monopólica de Zig-Zag era capaz de impedir el surgimiento de la competencia usando algunos instrumentos que ninguna “mano invisible” sería capaz de soportar.

Últimamente hemos encontrado un par de testimonios de Vidts aparecidos en sus revistas, que nos muestran algunos vistazos concretos y públicos de este tema.

Pero antes, y para validar lo ya expuesto, expongamos dos casos. 

  


Caso 1. Año 1941.  El mes de Abril una editorial independiente saca una nueva revista dirigida al público infantil en edad escolar.  Nos referimos a El Colegial.  En sus primeras portadas destaca el esfuerzo por disponer de una muy buena portada a colores, y como contenido, bastante más material de apoyo escolar, a diferencia de El Peneca.  Así las cosas muchos padres pensaron que era mejor alternativa pasarles una revista que los estimule a aprender, en vez de despertar su fantasía.

No pasaron seis meses y Zig Zag saca una nueva revista, con el mismo formato de El Peneca y El Colegia, pero con orientación escolar.  Nos referimos a El Cabrito que en estos primeros ejemplares es dirigida por la misma Roxane.  El resultado es que El Colegial no resiste ni un año más. Su último ejemplar, el 76 sale en Septiembre de 1942.  Distinta suerte corre El Cabrito que genera dos cambios importantes que la llevan a los 362 ejemplares: aumenta su tamaño para distinguirse de El Peneca y entregar mayor espacio a elementos recortables, y coloca una nueva editora Henriette Morvan.

  


Caso 2. Año 1949. Dentro de su esfuerzo combativo en casi todos los frentes posibles, De Vidts saca  una revista infantil titulada Aladino.  El tamaño es inferior al de El Peneca, semejante a otras publicaciones de la década del veinte como Mamita. El día anterior a la salida a quioscos de Aladino, Zig Zag lanza a la venta una nueva publicación amparado en el renombre de Coré.  Es Condorito, cuentos ilustrados.  En un comienzo más que una revista era un cuento ilustrado por Coré, quien como editor fue agregándole luego otros contenidos. Pero parece que la competencia no fue tal y “Aladino ganó por knoc-out técnico” desde el primer mes.

Dado eso,  tres meses después, Zig-Zag saca una nueva revista infantil llamada Simbad.  Nuevamente mantiene el tamaño y se apoya en el equipo de El Peneca con Elena Poirier a la cabeza.  Parece que este nuevo ataque resulta algo más efectivo.  Aladino se mantiene, pero las notas editoriales parecen traslucir un resultado económico no muy positivo, así como unos curiosos avisos para comprar acciones de la editorial,  y De Vidts vende este título que, bajo la editorial del diario La Hora, aumenta su tamaño y se re-enfoca en una especie de pulp que le permite llegar hasta el ejemplar 98 en Junio 1951.  Simbad, mientras tanto, llega sin mayores cambios, hasta el ejemplar 382 en diciembre de 1956.

   

Veamos ahora los testimonios que hemos encontrado. Son dos.  Primero en la revista La Raspa, el intento de De Vidts por competirle a Topaze.


El segundo, el testimonio escrito en el ejemplar número 15 de Aladino.