Mostrando entradas con la etiqueta Quimantu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quimantu. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de abril de 2013

Publicidad y Revistas de Historietas (1965-1972)


Hay un área de la ilustración y el comic chileno aún poco explorada.  Nos referimos a la publicidad de las revistas de historietas que usualmente hacían los mismos dibujantes y que se publicaban en otras publicaciones de la misma editorial.  Resulta muchas veces interesante y generalmente un positivo ejercicio de evaluación respecto a la evolución que los personajes y las historias fueron teniendo, además de mostrar en muchos casos, excelentes trabajos de los dibujantes.

Veamos a continuación una exposición de estas publicidades tal como aparecían en las páginas de estos comic-books, buscando desplegar algún sentido de evolución en el arte, y además podremos apreciar muy buenos trabajos hoy injustamente olvidados.



Para el personaje James Bond, del cual Zig-Zag adquirió la licencia para Chile, pero cuya confección a nivel de guión y dibujo, se hacía enteramente aquí, veamos un interesante cuadro.  Desde la reproducción de un fotograma de una película con certeza el trabajo más antiguo, hasta la representación de Bond por tres artistas distintos (H. Jiron, G. Gabler y el par Igor/Vega).

Otro grupo de publicaciones que viene desde el comienzo de las ediciones de Zig-Zag, y que por supuesto son un genero favorito que viene desde las novelas populares, el cine, y luego las revistas de historietas, son las historias con temas del Oeste.


Durante un tiempo, a la editorial Zig-Zag se le ocurrió estandarizar un modelo de publicidad de sus comic-books, incluyendo allí prácticamente todos los tipos de revistas.  Veamos un grupo de cuatro de ellos en el siguiente collage.



Un personaje que vino del sur arrasó, y lo sigue haciendo, desde el género de terror.  Como muestra dos publicidades de Dr. Mortis, de distinta época para goce de los aficionados.


Las revistas de guerra comenzaron a publicarse una vez que Zig-Zag firmara convenio con editoriales extranjeras para reimprimir su material, especialmente con la Fleetwood de Inglaterra.  Tres revistas vieron la luz casi simultáneamente, cada una enfocada en un “tópico”: guerra área, marítima y terrestre. Luego de un tiempo las agrupó en un solo y genérico título de Guerra.

Otro tópico habitual –por supuesto heredado desde el mercado extranjero- fueron las historias con héroes o heroínas selváticas, ya desde el muy popular Tarzán y todas sus variedades. Dos títulos monopolizaron esta temática.  Exhibimos a continuación un interesante cuadro con los dos personaje (Mizomba en la revista El Intocable, y Mawa en Jungla) y su evolución publicitaría de la mano de grandes exponentes de la gráfica local. Podemos ver la pluma de Oscar Camino, la dupla Igor/Vega, Juan Fco. Jara.



La ciencia-ficción tampoco estuvo ausente, y varios títulos fueron publicados, comenzando con la mítica Rocket.  Veamos un despliegue de publicidad para ellas.
>>Cuadro CF: 5xInfinito, Cap Jupiter y Col. Superfantastica

Ya en anteriores entradas hemos hablado de la transición que supuso el cambio de la editorial Zig-Zag a Quimantú en 1971, y del impacto en las revistas.  Vemos una exposición de algunas de las nuevas revistas o de las variedades de las antiguas que se generaron en ese cambio.


Y para concluir esta vistazo, un par de revistas que nunca salieron a kioscos, pero si se publicitaron.  Con esto queda claro que se tenía la intención de ser publicadas, incluso hemos leído referencias a que de una de ellas había un par de números listos, pero finalmente alguna consideración (probablemente comercial) las dejó en los escritorios de los dibujantes.


domingo, 10 de marzo de 2013

Cabrochico, una revista mítica


Sobre la revista Cabrochico ya entregamos una visión sobre la ciencia-ficción publicada allí, y que pueden leer en el sitio www.ergocomics.cl.  Entreguemos aquí  nuevos antecedentes aquí.

Recordemos que la revista Cabrochico fue una publicación creada en el gobierno de Allende, bajo el alero de la editorial estatal Quimantú, enfocada en los más pequeños. Prácticamente todas sus  paginas estaban dedicadas a la historieta, todas ellas de producción local y realizadas en forma exclusiva.  Como la mayor parte de la obra publicada en ese entonces, es hoy parte de un debate respecto a la capacidad didáctica de las obras, declarada desacreditación de los comics extranjeros especialmente norteamericanos (Dorfman), y muy transparentes mensajes culturales en las moralejas de las obras.
   
 

Con respecto a los temas que son del ámbito de interés de este BLOG destaquemos el alto interés que se demostró en sus páginas a la ciencia-ficción, y a la fantasía con afán didáctico. Mencionamos que el dibujante Lincoln Fuentes fue el dibujante de una serie realista de ciencia-ficción: la nave Caleuche. A pesar de estar enfocada en niños, y ser sus personajes principales dos menores de distintas razas, es una buena expresión del trabajo de Lincoln en el ámbito de la Ciencia-Ficción.

Dentro de los varios personajes que se desarrollaron en la revista, de los más recordados podemos citar a “Mañungo”, un niño campesino que cuida animales en el campo, y tiene diversas aventuras con sus amigos y su mascota, un cóndor, “Martin y Kano” de ciencia-ficción algo mas infantil que la ya referida Caleuche, fue dibujada por Jaild Daccaret.  Pero también hay aciertos en el ámbito fantástico.  Uno de los que más me ha gustado es el trabajo de Ariel (seudónimo de Carlos Cabrera) en su larga historia “Panchito en la tierra de la Fantasía”. Aquí encontramos hadas con minifalda y botas, interacción entre el dibujante y los personajes, y un sorprendente uso de recursos  elementos gráficos y oníricos pocas veces visto hasta ese entonces en los artistas chilenos en historietas, solo los conocíamos en el dibujo publicitario.

   

Hay además una serie de obras autoconclusivas en diversos números que abundan en temas fantásticos. “Año 2.200 con dibujos de Guidu y guion de Schkolnick; o “El Tesoro de Cadmio” en el edición 24 sobre unos extraterrestres en la antigua Grecia y el comienzo de la civilización con dibujo de Ariel  y guion de Sonia.  Otro buen trabajo fantástico son las representaciones de los mitos de la Isla de Chiloé, con dibujos de Pepe Orellana y guiones de Cifuentes-Niño.

En el ámbito de las portadas debemos destacar los trabajos de Guidu, y en la primera veintena de ejemplares, trabajos geniales del argentino Oski, que en ese entonces vivía en Chile.

La revista tuvo una historia algo agitada, como mucho que pasó en el  periodo de 1971-1973.  Tuvo en sus comienzos un éxito fulminante, y paso de quincenal a mensual, para comenzar a decaer luego, para  finalmente terminar la publicación en Diciembre de 1972 luego de 70 ediciones.



En el año 1973 la editorial Publisa vio la posibilidad de sacar una revista especial para niños, aprovechando la presencia de los excelentes dibujantes que habían quedado sin trabajo, y editó dos números de una revista que repite un nombre famoso en la historietística argentina: Pif-Paf. 

Hay trabajos de Nestor, Ariel y Rolando todos con historietas únicamente.  Uno de los personajes que más nos competen es Cosmito, un niño que se convierte en superhéroe (con lo que hoy no dudaríamos en calificar como un ligero sobrepeso, hay que decirlo). Suponemos que las ventas no acompañaron el intento que quedó en estos dos números.

martes, 15 de enero de 2013

Mario Igor y la Fantasía Heroica


Mario Igor fue conocido entre sus amigos dibujantes como El Principe Negro.  Venía del sur de Chile, y muy tempranamente asombró por su talento a artistas y profesores, y fue destacado en las revistas infantiles de la época, El Cabrito, El Peneca, etc.  Ya le dedicamos una entrada hace unas semanas por su trabajo con la novela de Bradbury “Crónicas Marcianas”.

Su carrera profesional la inicio muy temprano en Zig-Zag, destacando su labor de portadista de revistas y libros.

Sin embargo dentro de su amplia carrera, creemos que es justo rescatarlo dentro de un género que en Chile ha tenido, y tiene, pocos cultores. Aquel de la Fantasía Heroica.  Posee varios trabajos en este ámbito, y siempre su estilo de dibujar se adaptó con creces en un género que al parecer le gustaba.  Habitualmente el guionista fue José Zamorano, y la calidad de sus trabajos es destacada.

 Los primeros trabajos corresponden al personaje Khanda, que remplazara a la recordada Mawa de la revista Jungla luego del golpe militar en la editorial Gabriela Mistral.  Su cercanía con el género es claro desde un principio, comenzando por su traje, situaciones, magos, espadas y todo aquello que identifica a la fantasía heroica.  Khanda  es apoyada por sus dos ayudantes, que antes estuvieran con Mawa, y se mueven en un clásico mundo de elementos del pasado mezclados con cosas futuristas.  Se publicó desde el número 173 al 205 de la revista Jungla, y aun cuando no fue el único dibujante de la serie, si fue el mas destacado. 

     



En paralelo sacó un nuevo personaje, El Hijo de la Montaña, esta vez buscando incluir las tradiciones y leyendas andinas que los conquistadores españoles forjaron en su búsqueda del oro en América.  Tuvo revista propia con este título todo bajo el sello Gabriela Mistral, y se habrían publicado 15 números, todos los que conocemos hechos exclusivamente a Mario Igor, y nuevamente con guiones de Zamorano. Este “Hijo” de la montaña, de raíz Inca, se llama Amauta y posee poderes mentales que se adaptan muy bien al estilo de dibujo de Igor.

     

   


A continuación rescatemos también a Yudex, aparición en la revista Mampato.  En esta revista infantil, y bajo el sello sucesivo de Vittorio de Girolamo y Lukas, se dio un gran impulso a la creación de historietas por artistas locales, lo cuales estaban en una época de crisis desaparecida la industria de comic-book que antes los mantuviera en Zig-Zag y luego en Quimantu, y a algunos pocos un par de años bajo Gabriela Mistral. Corría el año 1977 y es en el numero 340 en que, junto al guionista Adrián Roca, dan vida a dos aventuras de Yudex, un arqueólogo que es transportado a otra dimensión con muy claras características de Fantasía Heroica, pero en donde Igor da rienda suelta a su maestría en el dibujo.  

    


Y finalmente, ya a comienzos de los años 80, su personaje Cartoriz en el sorprendente suplemento que Vittorio di Girolamo (nuevamente) logró que el diario La Tercera publicara los días domingo.  Vuelve a trabajar con Zamorano en este su trabajo que lo acerca más a la ciencia-ficción.



Por todo lo anterior creemos que en vez de ser un Príncipe Negro, debería ser conocido como el Rey Negro de la Fantasía Heroica chilena.

martes, 27 de noviembre de 2012

¿Cuál cree Ud. que es la revista de historieta hecha en Chile más difícil de encontrar hoy?


Sea Ud. un coleccionista, un estudioso o un aficionado, siempre hay alguna revista de la que ha leído o ha escuchado y que para poder tenerla en sus manos ha resultado una verdadera búsqueda muy difícil. Hay varias posibilidades, y todas por motivos muy disimiles  pero quiero ver que opinan los lectores. Proponemos una lista básica para el caso de Chile.

Killer, el trabajo en solitario de German Gabler en 1974 que, aun cuando se vendió bien, sucumbió ante los efectos de la inflación y cuyos ejemplares sobrantes fueron vendidos todos a Argentina, según señala el mismo Gabler en una entrevista.


Cabrochico, revista infantil que se editó entre 1971 y diciembre de 1972, pero que debió soportar los rigores de la dictadura en busca de “literatura marxista” y que hizo que las personas destruyeran los ejemplares por temor a ser “descubiertos” en sus hogares. Incluso los ejemplares de la Biblioteca Nacional desaparecieron y solo en años recientes fueron adquiridos nuevamente.


Comicnauta o Ases de la Novela, que tienen una característica común, fueron publicaciones muy tempranas de Zig-Zag en el año 1965 y 1966 y –probablemente- no tuvieron grandes cantidades de ejemplares de edición.

    

Ventarrón, un increíble intento de Máximo Carvajal por desarrollar una revista en el año 1955, bajo el encargo de la editorial Blanco, y que solo alcanzó los siete ejemplares.



Vampirella, la edición local de la publicación de la Warren, responsabilidad de Guido Vallejos a comienzos de los años 70 y cuyos cuatro ediciones son versiones a color de originales de Vampirella y Eerie.


Y para Ud, ¿cuál ha sido la revista más difícil de encontrar o conocer?

miércoles, 17 de octubre de 2012

Literatura fantástica chilena en formato pequeño


 Pequeños formatos, grandes contenidos. El formato muy pequeño, algo menor que  el conocido como “de bolsillo” tanto en tamaño como en número de hojas, es un formato muy poco habitual en la industria editorial chilena.  Probablemente ello tiene su origen en la dificultad de hacer del libro un producto que muchas personas quieran leer, y sacarlos del elitismo en que habitualmente se desenvuelve.

En el ámbito de la fantasía y la ciencia-ficción conocemos tres casos en Chile.  De distinta época, con distinto énfasis y buscando distintos fines. Por aparición cronológica ellas son:

-- La colección El Viento en la Llama, realizada por el escritor de origen argentino Armando Menedin (primeros años de los 60’s).
-- La colección Minilibros Quimantú, a cargo de la editorial homónima durante el período que va de 1972 a 1973
-- La colección Lectura de verano, que el desaparecido periódico La Nación obsequió a sus lectores durante los meses de Enero y Febrero de 1986. 

      


El Viento en la Llama
Señaló Menedin: “Las dificultades que tienen los autores para editar crecen día a día. Digo esto, no con el ánimo de tratar el problema en el breve espacio que da esta solapa, sino señalar un estado crónico de cosas que afectan al escritor. 

Las editoriales, que siempre siguen un plan de conveniencias económicas, manifiestan invariablemente que ediciones de corto tiraje no permiten ganancias sino que dan trastornos. Es posible que tengan razón. Pero estas razones no son valederas para un crecido número de autores que, ante el alto costo de impresión, deben renunciar a publicar.  Desde la solapa de la segunda edición de “Tratado del bosque”  de Juvencio Valle,  1/Oct/1962.

En las hoy escasas ediciones de El Viento en la Llama encontramos en el ámbito de la ciencia ficción dos cuentos, y un poema, mientras otros títulos incluyen en sus tres series a tan notables autores como Neruda, Rosamel del Valle, Juvencio Valle, Ángel Cruchaga Santa María, y José Miguel Vicuña.

--Laura” de Armando Menedín
-- Juana . . . y la cibernética” de Elena Aldunate
--Poemas para una casa en el Cosmos” de Hernan Lavin    

   
 


Minilibros Quimantú

La colección Minilibros fue una de las más exitosas de las desarrolladas por la Editorial Nacional Quimantú, con tirajes de 30.000 y 50.000 ejemplares por título. Aparecían los días martes de cada semana a lo largo del territorio nacional. Sus volúmenes correspondían a las más variados géneros, obras y autores  de la literatura nacional e internacional. Sin distinción de temas, los minilibros Quimantú pusieron al alcance de todos los ciudadanos novelas de amor, aventuras, misterio, drama, policiales y suspenso.

El primer volumen fue El chiflón del diablo, de Baldomero Lillo, fechado en agosto de 1972, al que le siguieron obras de destacados escritores como Conan Doyle, Horacio Quiroga, Fernando Santiván, Máximo Gorki, Fedor Dostoyevsky, Emilio Salgari, Armando Cassigoli, Edgar Allan Poe por citar algunos.
El número 56 de esta colección, El escarabajo de David H. Lawrence, destinado a salir en septiembre de 1973, quedó en proceso de impresión y, en 1974, la nueva Editora Nacional Gabriela Mistral lo editó como uno de sus primeros volúmenes.
   


En Ciencia Ficción, Fantasía y Terror publicaron los siguientes volúmenes, uno de los cuales lo recuerdo perfectamente, porque lo leí en su minuto en mi sureña ciudad natal (Temuco)  y jamás lo he olvidado. Los textos publicados fueron:

30 días tenía septiembre”, antología conteniendo
    - Robert F. Young • Treinta Días Tenía Septiembre • Thirthy Days Had September
    - Ray Bradbury • El Ruido del Trueno • A Sound of Thunder
    - Isaac Asimov • Multivac • All the Troubles of the World
    - Ray Bradbury • La Sirena • The Fog Horn
    - Robert Abernathy • El Año 2000 • The Year 2000
    -  Algis Budrys • El Distante Rugir de los Motores • The Distant Sound of Engines

El país de los ciegos”  de H.G. Wells, conteniendo
    - El país de los ciegos
    - La puerta en el muro

Historias de vampiros”, antología
     - Clemente Palma, Vampiras
     - Thomas Narcejac. Vampiro con manguillas
     - John Haigh. Confesión antes de ser ahorcado
  
La Garra del mono”, antología
     - W. W. Jacobs , La Garra del Mono
     - H. P. Lovecraft , En la cripta
     - Wilkie Collins, Una cama sumamente rara
     - Edgar Allan Poe, El Barril del Amontilado
     - Edgar Allan Poe, El Corazón delator

La ruina de la casa Usher”  de Edgar Allan Poe


La Nación Lectura Verano 1986
La colección Lectura de Verano 1986 constó de volúmenes de 64 páginas, papel de baja calidad, presentación standard y –en general- buena calidad de los textos.    No se incluyó presentación, introducción ni nada parecido.  Se publicaban y entregaban junto con el desaparecido periódico  La Nación los fines de semana durante los meses de Enero y Febrero de 1986.  Incluyó un error en el nombre del autor en el segundo volumen: Ursula Le Gun.  Listado completo en el sitio www.tercerafundacion.com



En paralelo publicó una serie policial con obras de Ellery Quinn, Agatha Christie, George Simenon, Jean Ray.

domingo, 7 de octubre de 2012

De Zig-Zag a Quimantú – Historietas en Evolución (I)


Las revistas de historietas de en el formato clásico norteamericano de 32 páginas y tamaño estándar, se industrializó en Chile a contar de 1963-1964 aproximadamente, cuando la editorial Zig-Zag comenzó a publicar ediciones locales de las producciones de Disney.  Anteriormente el formato, conocido internacionalmente como “Comic-Book”, ya se había hecho presente en Chile a través de las revistas publicadas en México desde fines de los 50’s que se inspiraban en el formato directo de sus vecinos del norte (SEA, Novaro, etc) y que llegaban importadas a los kioscos locales.

Posteriormente Zig-Zag creó un departamento de adaptación y creación con artistas chilenos, y allí comenzó la historia de la creación de un gran número de obras que hoy son buscadas y leídas por muchos.


La historia de Zig-Zag sufrió un violento vuelco en 1971 en el gobierno de Allende procede a realizarse una nacionalización de los talleres, siendo asumidos por el estado, y de igual forma con la gran mayoría de los títulos que eran de producción local.  Zig-Zag se quedó fundamentalmente con la línea Disney, mientras los otros títulos eran revisados y validados por los nuevos responsables del área de historieta. En la nueva editorial Quimantú, unas pocas revistas fueron simplemente eliminadas, caso de James Bond 007, mientras la mayoría entró en un proceso de revisión de contenido y de ideología.


Y allí comenzó un proceso de transformación que determinó un cambio en logos y contenido.
Pero esto tampoco terminó aquí.  Luego del golpe militar de 1973, la editorial Quimantú desapareció como tal, y las nuevas autoridades revisaron cada uno de los títulos para decidir si podían o no continuar.   Unos pocos títulos se mantuvieron por un par de años más, pero nuevamente un proceso de revisión ideológico se hizo sobre cada título bajo el nuevo sello Gabriela Mistral.


Hoy haremos solo una revisión de la evolución de los Logos que identificaron a las revistas en su evolución de una etapa a la otra.




Titulo:  Jungla  -  Paso de Zig-Zag  a Quimantú (donde durante un tiempo se dio preeminencia a la nueva historieta “Hombres de la Jungla), volviendo a ser simplemente Jungla con Gabriela Mistral hasta su extinción.

  






Título:  Intocable – Pasó de Zig-Zag a Quimantú, en donde se le transformó a El Guerrillero con aventuras de Manuel Rodriguez en la independencia.  Con Gabriela Mistral se decidió comenzar nuevamente con ella, con numeración desde uno.




Título:  El Jinete Fantasma – Pasó de Zig-Zag a Quimantú en donde se transformó en El Manque, personaje del campo chileno del momento.  Luego se transformó con Gabriela Mistral en otro Manque, un personaje más elegante y con aventuras menos comprometidas socialmente.